Invisibilidades, Azula y yo

Tania Anaid Ramos Gonzáles, Azula, muestra la portada de su poemario INVISIBILIDADES. Foto: cortesía

Por Carlos Díaz Picasso

Quienes se dedican al ejercicio de literaturar, lo hacen supongo, por distintos motivos, entre estos podemos considerar el amor al idioma, desarrollar la vocación de escribir, hablar, discursear, enseñar o quizás aprender, y por decenas de motivos más, de manera individual, quienes lo hacen sabrán las causas que los mueve, lo importante es que, en todas las formas realizan aportes significativos al idioma, y eso es bueno.

Dr. Carlos Diaz Picasso, Director General de El Sol de Las Américas

Carlos Javier Jarquin, joven poeta Nicaragüense, a través de mensajería privado Whatsapp me invito a participar en el lanzamiento virtual, vía plataforma zoom del poemario invisibilidades de la autoría de Tania Ramos –Azula-.

Fue el mismo Jarquin quien me presento la poetisa nacida en la isla de Puerto Rico, además de Azula; Carlos Jarquin me ha presentado decenas de escritores, ensayistas y poetas de varios países del mundo, quienes colaboran para El Sol de Las Américas, periódico digital que opera desde República Dominicana.

Seria yo casi un tonto, si no accedo a tan significativa invitación, por lo que; coordine con mi agenda, mis afanes y mis auges diarios e hice posible  espacio en el tiempo establecido para la cita acordada.

Créanme cuando les digo que, ha sido el lanzamiento de una obra que más he disfrutado.  Fue además, el primer lanzamiento modalidad virtual en el que participo, organizado por Aretes, Editora responsable del poemario de Azula, una hora de nuestras vida nos agotó el evento y al culminar nos quedamos con el deseo de seguir brindando nuestro tiempo para Invisibilidades.

Participaron autoridades de la Editora Aretes, Directores de Medios Internacionales, escritores y poetas amigos de la autora, algunos tomaron la palabra y lo hicieron de forma magistral, escuchar la fluidez y perfección en el manejo de nuestro idioma, todos ellos nos indica que es inmenso el peso del conocimiento y sabiduría de la humanidad, seguirles desanimaría al más entusiasta, con tan solo admirar tan empeñadas y desarrolladas mentes dedicadas al saber, es de sabios.

Disfrutamos de dos canciones, las cuales con sus dedos; un maestro de la música convirtió en sonido a través de las cuerdas de una guitarra, y finalmente escuchamos un mensaje de Azula, quien en su gratitud no descuido nombres ni detalles, nos tomó de la mano y no llevo por una senda en la cual se mostraba la desnudez de quien para nosotros acababa de alumbrar Invisibilidades.

Junto a Azula, viví lo que le inspiro a amar la poesía y al escucharla me hizo sentir nieto de su abuela, aquella cinta grabada con varios poemas en voz de su inspiradora ya inerte, me hizo sentir como que, ese día la escuche junto a ella, junto a Azula.

Percibí de algún modo el dolor de la poeta, enfrenta luchas agridulces, por un lado, feliz de culminar un poemario seccionado en tres partes, cada una, dedicado a igual cantidad de mujeres quienes han sido forjadoras del ser ya literariamente adulto, y por el otro, la triste realidad de saber que esos poemas eran propios cuando solo habitaban en su cabeza, en su diario, en sus notas, en sus privacidades, que a partir de ahora nos pertenecen a todos.

Quienes no son amantes de la poesía, a través de Azula lo serán, Invisibilidades sin dudas es el canal, camino o puente para enlazar el amor que llevamos dentro con el amor que buscamos en el exterior.

Los detalles para la adquisición del poemario Invisibilidades, serán colgados en los próximos días, a través de un banner en las portada principal de los periódicos El Sol de Las Américas y Mi Opinión.

 

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